30 de March del 2015

Tu mascota también puede ser alérgica al polen

Tu perro o gato también puede sufrir alergia al polen

 

Con la primavera llegan las alergias al polen, no sólo en personas, también en los perros y gatos. Es cierto que los gatos son alérgicos a los pólenes con menor frecuencia que los perros, pero también pueden sufrir este problema.

 

Este año hemos tenido un invierno muy suave en la península Ibérica (a pesar de las fuertes nevadas de finales de enero y principios de febrero), se han producido abundantes lluvias en las pasadas semanas (sólo hay que ver lo que ha ocurrido en la cuenca del Ebro) y de forma casi inmediata han subido mucho las temperaturas, poniéndonos de bruces en la primavera. Todo esto ha provocado que este año 2015 empiece a ser muy complicado para todos los que sufren (o sufrimos) alergias ambientales, incluidas nuestras mascotas.

 

El rascado excesivo es un síntoma de alergia al polen en los perros

La mitad de los propietarios no saben que su mascota puede tener alergia al polen.

 

Lo que puede parecer evidente para todo el mundo, no lo es tanto casi nunca. Así ocurre con la cuestión de las alergias ambientales de perros y gatos: nadie se cuestiona que una persona puede ser alérgica al polen, a los ácaros del polvo o a los hongos de la humedad, pero un estudio que se llevó a cabo hace tres años señalaba que un 44 % de los propietarios de estos animales no sabían que también podían sufrir alergias ambientales.

 

La encuesta, que se hizo pública con el nombre de Pet Allergy Worldwide Survey (PAWS), incluyó casi 1.300 entrevistas a propietarios de perros y gatos de Francia, Alemania, Italia, España, Reino Unido y Estados Unidos. 618 de ellos tenían animales con alergias diagnosticadas y el resto no.

 

Además de que el 44 % desconocían que sus mascotas pudiesen sufrir alergias, el 51 % no se había percatado que los picos de alergia de sus animales coincidían con la época en la que más incidencia tienen las alergias estacionales en los seres humanos. Otra de las conclusiones importantes de la encuesta fue que alrededor del 80 % de los propietarios no sabían identificar los signos más comunes de alergia en sus animales.

 

Y todo esto a pesar de que durante los últimos años el número de perros y gatos alérgicos al polen, ácaros, alimentos, etc. ha aumentado de forma preocupante. Por ejemplo, uno de cada siete perros tiene algún tipo de alergia, lo cual es un porcentaje muy alto, y la mitad de las consultas veterinarias por problemas en la piel en gatos tienen también un origen alérgico.

 

¿Cuáles son los signos que debo conocer para saber si mi perro o gato es alérgico al polen?

 

Tenéis que fijaros en el comportamiento de vuestro perro o gato al llegar la primavera. Si vosotros sois alérgicos a pólenes o alguien de vuestro entorno lo es, sabréis cuándo hay que empezar a prestar especial atención.

 

Los gatos no son alérgicos al polen con tanta frecuencia como los perros

Cuando nuestras mascotas sufren algún tipo de alergia, incluidas las ambientales, se suelen rascar y lamer con mucha frecuencia, de forma repetitiva, hasta incluso morderse para intentar aliviar el picor que sufren. Será fácil ver que el perro o gato tiene la piel irritada, que tiene infecciones de oído y en los ojos de forma habitual o que pierde pelo (incluso se le pueden hacer calvas). En los perros podréis ver con más claridad la conducta de rascado y lamido excesivo tras un paseo por el campo o el parque, sobre todo si habéis pasado por una zona de vegetación a cuyo polen sea alérgico; en los gatos, si tienen acceso a una zona de jardín, también podréis detectar como se acentúa esta conducta tras un paseo entre la vegetación.

 

Si observáis este comportamiento en vuestro perro o gato (recordad que los gatos sufren alergia al polen con mucha menor frecuencia que los perros), lo mejor es que lo llevéis al veterinario en cuanto sea posible. El animal lo está pasando mal y cuanto antes sepáis cómo solucionarlo, mucho mejor para todos. ¡Ah! Y, por supuesto, ¡no lo mediques por tu cuenta, por muchos antihistamínicos que tengas en casa!

 

¿Qué alergias ambientales son más comunes en gatos?

 

Mientras que en los perros son habituales las alergias al polen, éstas son más raras en los gatos. Las alergias ambientales más habituales en los felinos son a los ácaros del polvo, que no tienen un patrón estacional, es decir, se pueden observar durante todo el año. Estas alergias suelen producir problemas respiratorios como rinitis o asma, que detectaremos por estornudos, dificultad para respirar, tos…

 

Tampoco son frecuentes en los gatos las alergias a los hongos de la humedad.