2 de February del 2015

OZONOTERAPIA: Salud y Bienestar animal

En nuestro compromiso por mejorar la calidad de vida de los animales, tratamos con oxígeno-ozono muchas enfermedades, consiguiendo resultados extraordinarios y recuperaciones más rápidas, efectivas y seguras.

 

¿Qué es el ozono?

El ozono es un gas, caracterizado por un olor fuerte, que se forma en la naturaleza a partir del oxígeno y la energía generada por las tormentas eléctricas. El ozono de uso medicinal es una mezcla de oxígeno-ozono que se logra por el paso de oxígeno puro medicinal por una descarga eléctrica de alto voltaje y frecuencia, esto va a provocar una reacción química que se produce en el interior de un equipo médico homologado para este uso y que se llama generador de ozono medicinal. El ozono está formado por tres átomos de oxígeno y tiene un alto poder oxidante lo que le confiere, cuando se administra correctamente, un pequeño, controlado y transitorio, estrés oxidativo que demanda de la célula, una activación de los sistemas antioxidantes endógenos.

 

¿Qué beneficios aporta el ozono a la salud y al bienestar de nuestras mascotas?

El ozono cura una gran variedad de enfermedades de nuestras mascotas puesto que este gas al reaccionar con su organismo provoca  una serie de reacciones  en el mismo que van a mejorar el metabolismo de una forma integral.

Las investigaciones científicas reconocen que el ozono:

 

  • Incrementa la flexibilidad y plasticidad de los glóbulos rojos, mejorando la capacidad de la sangre para circular a través de los capilares más estrechos.
  • Incrementa las concentraciones del 2,3 difosfoglicerol (2,3DPG) que es un inhibidor directo de la afinidad de la hemoglobina por el oxígeno, facilitando el desprendimiento de éste a los tejidos, estimulando la regeneración tisular.
  • De la misma manera, el ozono aumenta el óxido nítrico en el endotelio vascular, lo que mantiene los niveles de vasodilatación óptimos, favoreciendo el transporte y la entrega de oxígeno a todos los tejidos.
  • Disminuye la agregación plaquetaria.
  • Modula la respuesta del sistema inmune, tanto en pacientes con enfermedades caracterizadas por una respuesta inmunológica exagerada (p.e. alergias); así como en otros con déficit en sus funciones inmunocompetentes. Todo ello a través de la síntesis o liberación de citocinas inmunoestimuladoras o inmunosupresoras.
  • Es un potente analgésico y antiinflamatorio. Estos efectos son debidos a su modo de actuar sobre diversos blancos: 1) Una menor producción de mediadores de la inflamación como el Ac. Araquidónico y las Prostaglandinas. 2) La inactivación mediante la oxidación de metabolitos mediadores del dolor. 3) Mejora neta de la microcirculación sanguínea local, con una mejora en la entrega de oxígeno a los tejidos, imprescindible para la regeneración de estructuras anatómicas y la eliminación de toxinas.
  • Tiene un alto poder germicida gracias a su capacidad para formar moléculas, como el peróxido de hidrógeno, y radicales libres muy tóxicos para la pared celular de los microorganismos. Según los datos de investigaciones microbiológicas, el ozono es capaz de matar a todos los tipos conocidos de bacterias grampositivas y gramnegativas, incluyendo la Pseudomona aeruginosa y la Eschericea coli; ambas bacterias son tremendamente resistentes a los antibióticos.
  • Regula el estrés oxidativo de las células, contribuyendo a fortalecer los mecanismos antioxidantes  y a combatir los oxidantes. Tras un ciclo de aplicaciones controladas de ozono médico, se han medido en el interior de las células cantidades superiores de agentes antioxidantes, tales como el Glutatión reducido o la Superóxido dismutasa.

 

¿Desde cuándo se utiliza el ozono?

El ozono fue descubierto en el año 1785 por el físico holandés Martinus Van Marum. En 1857, el químico alemán Cristian Friedrich Schonbein construye el primer aparato técnico de ozonización que fue empleado para la potabilización del agua. Sus aplicaciones médicas son más recientes y se basan fundamentalmente en aprovechar su gran capacidad oxidante frente a las biomoléculas, generándose de este modo un estrés controlado que activa los mecanismos antioxidantes endógenos gracias a mecanismos mediados por mensajeros.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), el Dr. Albert Wolff de Berlín fomenta el uso del ozono médico, mezcla de ozono y de oxígeno,  para el tratamiento y desinfección de heridas, pie de las trincheras (también conocido como pie del foso o pie congelado), gangrena y para paliar los efectos del gas venenoso. También utiliza el ozono médico para el cáncer de colon, cáncer cervical y las úlceras de decúbito. Sin embargo, debido a su carácter corrosivo, especialmente cuando se ponía en contacto con ciertos materiales tales como goma, hizo imposible su utilización y expansión dentro del ámbito médico. En 1958, el Dr. Joachim Haensler (1908-1981) patentó su primer generador de ozono, que era capaz de producir una mezcla de ozono y oxígeno en dosis terapéuticas variables (concentraciones); además fue capaz de crear los primeros plásticos y materiales resistentes al ozono; él logró entonces, junto con Hans Wolff, preparar el terreno para la terapia de ozono, ozonoterapia, tal como la conocemos en la actualidad.

 

¿Qué es la ozonoterapia?

La Ozonoterapia es la administración de ozono médico en el organismo con fines terapéuticos y consiste en la realización de un número de sesiones, que variarán en cantidad y duración según la enfermedad o afección a tratar, ya sea como tratamiento único o como terapia complementaria en patologías como:

 

 APARATO LOCOMOTOR: artrosis, artritis autoinmunes, entesitis, bursitis y tendinitis, hernia discal y conflictos discorradiculares, estenosis de canal, síndrome del túnel carpiano y otras neuropatías periféricas, tratamiento local de procesos sépticos (osteomielitis), etc.

• APARATO CARDIOVASCULAR: inflamaciones de venas y úlceras varicosas, ulceras por diabetes, tromboflebitis, arteriosclerosis, cojera intermitente, insuficiencia venosa y linfedema, rotura de capilares, cardiopatía isquémica, etc.

• GERIATRÍA: cansancio y fatiga crónica, disfunción cognitiva, etc.

• APARATO DIGESTIVO: hepatitis víricas, colitis ulcerosa, enfermedad aguda y crónica del intestino de diferentes etiologías, fistulas perianales, problemas anales (fístulas, glándulas anales, etc.), proctitis, gastritis y úlceras gástricas, estreñimiento/diarreas, etc.

• DERMATOLOGÍA: dermatitis atópica, infecciones, micosis, parasitosis y virosis cutáneas, procesos eccematosos, quemaduras, cicatrices, etc.

• OFTALMOLOGÍA: glaucoma, conjuntivitis, queratitis, blefaroconjuntivitis, uveítis, neuropatía óptica, retinosis pigmentaria, degeneración macular, etc.

• ODONTOLOGÍA: enfermedad periodontal, gingivitis, sarro dental, piorrea, infecciones bucales, caries, etc.

• OTORRINOLARINGOLOGÍA: amigdalitis/faringitis/traqueítis crónica, otitis por infecciones, micosis y parasitarias, síndrome vestibulococlear periférico, etc.

• GINECOLOGÍA: Vulvovaginitis, infecciones genito-urinarias por virus, hongos y bacterias, endometriosis, piometra, infecciones y micosis en general, procesos inflamatorios y abscesos de mama (infecciones, úlceras, etc.), complicaciones sépticas obstétricas y puerperales (infecciones postoperatorias en cesárea).

• NEUROLOGÍA: síndrome vestibular periférico, epilepsia, problemas de riego cerebral, infecciones, arteriosclerosis cerebral, etc.

• UROLOGÍA: isquemia y reperfusión renal, insuficiencia renal aguda y crónica, cálculos renales y vesicales, infecciones, etc.

• INMUNOLOGÍA: aumenta las defensas en general, coadyuvante en la radioterapia y en la inmunodeficiencia adquirida, efectos positivos sobre enfermedades autoinmunes, alergias y atopias, etc.

• ONCOLOGÍA: efecto beneficioso en procesos tumorales, coadyuvante en la quimio y radioterapia.

 

¿Cuáles son las vías de administración del ozono?

La forma de administración de ozono es muy variada y va a depender de la enfermedad a tratar, la gravedad, aguda o crónica, etc., pero resumiendo podríamos decir que se puede administrar a través de las siguientes vías:

  • Vía hemática o endovenosa: También denominada auto hemoterapia mayor. Se le extrae sangre a la mascota y se le vuelve a administrar con cierta cantidad de ozono. Esta terapia tiene unos beneficios enormes, puesto que la sangre ozonizada va a llegar a todo el organismo proporcionándole los beneficiosos germicidas, antiinflamatorios, analgésicos, inmunoduladores, etc. que la mascota necesita.
  • Rectal o insuflación rectal: Consiste en la administración del gas ozono a través de una sonda de silicona flexible; es indolora y además muy rápida de realizar. Esta técnica en sus resultados es muy parecida a la autohemo mayor ya que el gas  pasa a través de los plexos venosos del recto y llega al resto del organismo en muy poco tiempo; y por lo tanto, esta vía es también sistémica o general.
  • Local o infiltración local: Se aplica con inyecciones intradérmica, intramuscular, intra-articular, peri-articular, intradiscal. Esta técnica se emplea mucho en todo tipo de problemas inflamatorios que cursan con dolor del aparato locomotor como artrosis, artritis, tendinitis, contracturas, hernias discales, etc.
  • Auto hemoterapia menor: Consiste en extracción de una pequeña cantidad de sangre que se mezcla con ozono y se inocula mediante una inyección intramuscular, y tiene muy buenos resultados en las terapias de alergias, atopías y enfermedades inmunológicas y autoinmunes.
  • Bolsa de plástico: Es una técnica que se emplea exclusivamente para problemas dermatológicos como podrían ser infecciones de cualquier tipo, micosis, sarnas, infecciones bacterianas y víricas, ulceras, etc.,  este gas actúa con los tejidos realizando las funciones que ya hemos explicados en otros apartados, es decir función germicida, antinflamatoria, analgésica, y cicatrizante regenerando los tejidos dañados.
  • Hay otras vías de administración como podría ser la uretral, vaginal, ótica, oftalmológica y bucal, consiste en suministrar el gas en cantidades, concentraciones  y tiempo de aplicación adecuado  a la patología. Debemos considerar que en la administración bucal hay que tener precaución  de que dicho gas no se inhale por vías respiratorias puesto que es corrosivo para las mismas.
  • Por último, existe las vías tópicas a través de aceites y agua ozonizada. El aceite ozonizado es aceite de girasol, de oliva, o de teobroma al cual se le ha administrado ozono durante el tiempo necesario y según el índice de peroxidación conseguido proporcionará a estos aceites las peculiaridades propias del ozono, o germicida, o antiinflamatoria y analgésica, o cicatrizante en las zonas tópicas donde se aplique. El agua ozonizada es agua bidestilada a la que se le administra ozono durante un tiempo y se consigue que esta agua bidestilada ozonizada adquiera funciones germicidas.

 

¿Tiene la ozonoterapia contraindicaciones?

Las contraindicaciones para la aplicación de esta terapia son:

 

  • El favismo o déficit significativo de la Glucosa 6-fosfato deshidrogenasa, puesto que ocurriría  una oxidación de los hematíes causando hemólisis, por no poseer éstos los sistemas protectores contra la oxidación.
  • Inestabilidad cardiovascular severa.
  • Animales deshidratados, con cuadros hemorrágicos y anémicos.
  • Animales tratados recientemente con anticoagulantes o con trastornos de la coagulación.
  • En animales con cuadros de hipertensión, hipertiroidismo no tratados y ni compensados.

 

La ozonoterapia no es una panacea, tiene indicaciones precisas en las que se alcanza un gran éxito terapéutico, otras en que su éxito es de nivel medio y otras en las que no es de utilidad.