2 de May del 2014

Mi perro es muy nervioso, ¿qué puedo hacer para calmarle?

Perros nerviosos, perros estresados

Un can nervioso es un perro estresado y se caracteriza por dormir poco, ser rebelde, romper cosas en casa, estar demasiado delgado y tener reacciones desproporcionadas ante estímulos como determinados ruidos (el timbre).

Que el cachorro de perro sea más nervioso y activo es normal, pero lo habitual es que a partir del año de edad se tranquilice

Estos problemas de comportamiento disminuyen su calidad de vida y afectan a la convivencia con los dueños. Por ello, cuanto antes se detecte y trate el problema de nerviosismo en el can, mejores resultados se obtendrán. La mejor edad para educar a un perro con problemas de nerviosismo es antes de los seis meses de edad. Para ello, en el hogar se pueden tener en cuenta las siguientes seis pautas, con el fin de disminuir el grado de estrés del can y conseguir que esté más relajado.

1. ¿Por qué está nervioso el perro?

El primer paso es averiguar la causa del nerviosismo del perro. Un can puede ser muy nervioso por razones de carácter genético, ambiental o educacional. Hay que tener en cuenta que en algunos casos el animal puede ser hiperactivo, de ahí su nerviosismo, y entonces necesitará un tratamiento farmacológico. Por eso, es importante acudir al veterinario con el perro que es nervioso para descartar problemas de otro tipo como la hiperactividad.

En ocasiones, los dueños refuerzan el nerviosismo de sus canes de manera inconsciente. La Dra. Vanesa Guinea, veterinaria especialista en comportamiento, señala un ejemplo en este sentido: "Si llegamos a casa y el perro nos recibe con saltos y carreras y le acariciamos y prestamos atención, reafirmamos el hecho de que se muestre descontrolado".

2. Ejercicio contra el estrés del perro

El ejercicio físico fuera de la vivienda ayuda a que el animal esté más relajado en el hogar. Un can que da largos paseos a diario, corre y salta por el parque dormirá mejor y más tiempo, además de estar menos nervioso.

3. Juegos que hay que evitar con el perro nervioso

Los perros nerviosos necesitan paseos largos y ejercicio físico para relajarse

Los perros nerviosos también deben evitar en casa ciertas actividades que puedan implicar demasiada actividad. Vanesa Guinea aconseja juegos relajados en el hogar. Las actividades dentro de la vivienda conviene centrarlas en las normas de obediencia canina, como enseñarle a que se siente o se tumbe y ofrecerle un premio a cambio.

Los juegos como correr tras la pelota o saltar es mejor dejarlos para cuando se sale fuera, aconseja la etóloga. De esta manera, reforzamos la conducta serena y tranquila, y no el nerviosismo en el hogar.

4. Tratamiento para los perros nerviosos

Los compuestos hormonales con determinados aromas ayudan a que el animal esté más relajado. Las feromonas olfativas que libera la perra cuando amamanta a sus cachorros calman al perro. Por ello, las empresas que comercializan productos caninos las han envasado para que estos animales se beneficien de sus efectos relajantes. Sin embargo, las feromonas de efectos relajantes para los perros no son efectivas para un animal nervioso, a menos que se combine con otras actuaciones para evitar su nerviosismo.

5. Educadores caninos que ayudan al perro nervioso

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Otra pauta es acudir al especialista en comportamiento canino cuando el nerviosismo del can persiste. Un cachorro que se muestre muy activo y juguetón es normal. Pero a partir del año, si el nerviosismo persiste de tal manera que impide una convivencia fluida entre dueños y perro, es recomendable consultar al veterinario. El especialista en salud canina decidirá si es necesario derivar al animal a un educador canino.

6. Contra el estrés del perro, familia unida

Toda la familia debe utilizar las mismas pautas de comportamiento con el perro. De esta forma, se evitan incoherencias que provoquen que el can se muestre más nervioso. Es el caso de adoptar las mismas normas en cuanto a la duración de los paseos o los tipos de juegos que es más aconsejable practicar con el perro.

Problemas para los perros nerviosos

Los canes nerviosos suelen tener problemas añadidos como el estrés. Pero también se caracterizan por ser perros muy delgados. La razón es que gastan toda la energía que consumen, debido a su alto grado de actividad y estrés.

El hecho de que el can nervioso coma de manera atropellada le puede acarrear, además, problemas digestivos. Por ello, en ciertas ocasiones, tras comer muy deprisa pueden vomitar. Pero lo más grave que le puede ocurrir a un perro nervioso que come demasiado rápido es que se produzca una torsión de estómago.