28 de March del 2014

Las pulgas y los gusanos en el gato

Las pulgas son unos parásitos indeseables que pueden habitar en nuestros gatos y alimentarse de ellos, produciéndoles molestias en la piel, picor e incluso alergias. Pero, ¿sabías que, además, pueden transmitirle gusanos intestinales?

La tenia felina

Estamos hablando de un parásito intestinal llamado Dipylidium caninum, comúnmente denominado tenia del gato: ¿cómo llega a los felinos domésticos?

Como muchos otros parásitos internos de los mamíferos,Dipylidium tiene un ciclo biológico que se divide en varias etapas y cada una de ellas se desarrolla en un huésped diferente. En el caso de la tenia felina, para desarrollarse, el gusano necesita dos huéspedes: el intermedio, que es la pulga Ctenocephalides felis y, el definitivo, que es un mamífero como nuestros gatos.

Dipylidium caninum es un gusano de forma plana que habita en el intestino de los gatos y de otros mamíferos, como los perros, o incluso en el tracto digestivo de las personas. Está compuesto por varios segmentos que se denominan proglotis y que se eliminan al exterior con las heces del felino, quedándose a menudo pegados en la zona perineal del gato.

Cada uno de estos segmentos tiene la capacidad de fabricar muchos huevos de Dipylidium, así que cada proglotis eliminado por un gato puede llegar a producir un gran número de gusanos adultos, aunque para ello tiene que completar su ciclo vital.

Los huevos de Dipylidium sirven de alimento a las larvas de pulga, en cuyo intestino los huevos se transforman en juveniles (cisticercos o formas inmaduras del gusano) y se alojan en su sistema digestivo. Cuando las larvas de pulga se convierten en pulgas adultas alojan en su interior las formas juveniles de Dipylidium.

De la pulga al gato

Durante el acicalamiento, los gatos pasan su áspera lengua por todo su cuerpo y pelaje, arrastrando pelos, suciedad, detritus y pulgas, que pueden pasar a su boca y ser ingeridas. En el intestino del gato se convertirán en Dipylidium adultos que iniciarán un nuevo ciclo. Así es como las tenias acceden a su huésped definitivo, nuestro gato, viajando a su sistema digestivo a través de la pulga.

Cabe destacar que no sólo los gatos son huéspedes definitivos de la tenia. Los humanos también podemos desarrollar en nuestro intestino las fases adultas de Dipylidium a través de la ingestión accidental de pulgas, algo más frecuente en niños pequeños que curiosean con la boca con facilidad, por ejemplo, cuando juegan en el parque e ingieren tierra que puede estar infectada.

Prevención del contagio

La única forma de prevenir su aparición es evitar la presencia de pulgas en nuestros gatos, administrándoles un antiparasitario externo que prevenga la aparición de las pulgas. Si el gato ha tenido o tiene pulgas, además de eliminarlas, deberemos administrar un antiparasitario interno que asegure la eliminación de Dipylidium caninum de su sistema digestivo.